M&M, MK y Música

Nuestro querido, pero siempre polémico, Sergio Arbizu es un amante de la música. Como muchos otros, ha querido llevar su profesión, en este caso sus estudios, a su vocación; la música. Gracias a ese mix que ha realizado nos ha regalado este interesantísimo artículo en el que nos cuenta cómo ve la industria de la música hoy en día.

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En los últimos años la industria musical se ha enfocado en la música y en los cantantes comerciales, mayormente cantantes de pop, como lo son Lady Gaga, Rihanna, Beyoncé, One Direction, etc. ¿Por qué ha pasado esto? Lo que la gente busca son canciones pegadizas (a mí me gusta llamarlas pegajosas) y artistas atractivos, tanto para hombres como para mujeres, lo que en marketing podríamos llamar “necesidades del cliente o consumidor”.

El marketing en la música ha implicado que el éxito de un artista vaya más allá de sólo el cantante en sí mismo. La típica definición de marketing implica las 4 p´s que son: producto, precio, distribución y promoción. Entonces, ¿cómo es que se relaciona el Marketing con la música?

Podríamos considerar el “producto” al artista, banda o cantante que tiene “algo” que decirnos, una propuesta de valor diferente para su público.

El “precio” es todo aquello que estamos dispuestos a pagar y a hacer para tener algo del artista, ya sea canciones, discos, conciertos o todo aquello que implique un intercambio por algo realizado por el artista.

La “distribución” son todos los canales de distribución, como por ejemplo los lugares donde se presenta, tanto presenciales como en línea, y es donde podemos encontrar al artista

La “promoción”, que son todas las formas de dar a conocer a un artista, no sólo los medios masivos, los cuales obviamente son los que impactan a gran parte del público, sino también aquellos medios online como su página web, Twitter, Facebook y todo aquello que nos acerque a él.

Hoy en día existen muchos más artistas de los que había antes, por lo que la oferta es mucho más grande y llegar al estrellato mucho más difícil. Es por eso que ahora saber cantar bien ya no es suficiente, ahora es necesario tener un buen equipo de marketing para lograr llegar a la cima, que considere estrategias tanto de marketing tradicional y especialmente de marketing digital.

Desde el punto de vista del marketing sensorial la importancia del sonido se centra en establecer una conexión con el consumidor que facilite la representación de la marca en su mente y la creación de asociaciones que activen directamente emociones, sentimientos y experiencias. La música estimula varias regiones cerebrales, y especialmente la parte del cerebro encargada de las emociones. El sonido emociona, nos conmueve y estimula, nos anima o entristece.

El fin estratégico es facilitar su reconocimiento, trasmitir confianza al consumidor, y generar las asociaciones que permitan diferenciarse de la competencia generando relevancia y fidelidad. Y todo ello a través de las cualidades del sonido referidas a volumen, duración, tono y timbre, y su influencia tanto sobre la mente consciente como sobre la no consciente.