Virginia Matesanz, Responsable de Marketing Marca de Eroski y Profesora de Distribución Comercial

Virginia, háblanos acerca de tu formación y trayectoria profesional.
Estudié Administración y Dirección de Empresas y tengo el Master en Gestión Avanzada de La Comercial. Mi primera experiencia profesional fue en un puesto de becaria en Opel España en Zaragoza, dentro del Departamento de Tiempos y Modos. Parametrizaba en procesos de Just In Time. Mi primer contrato fue en una empresa industrial que producía transformadores eléctricos. La experiencia estuvo muy bien, pero lo que realmente me apasionaba era el gran consumo, el marketing para todos los públicos.
Envié mi currículum vía online a Eroski y al poco entré como Técnico de Marcas Propias desarrollando el packaging de productos de la marca EROSKI. Desde entonces he ido cambiando de puesto cada tres o cuatro años de media. Fui Gestora de Categorías de la sección de perfumería. Luego pegué el cambio a Responsable de Marketing de Marca Propia. Llevo catorce años en Eroski, y desde este mes de abril soy Responsable de Marca.

¿Qué hace una Responsable de Marca en Eroski?
A grandes rasgos gestiono la marca, es decir, la percepción que tiene el cliente de Eroski. Trabajamos el posicionamiento en torno a lo que llamamos los atributos contigo, los aspectos por los que queremos ser reconocidos: una empresa sensible a las necesidades de ahorro de sus clientes, comprometida con la salud, que apoya lo local, que escucha a sus clientes. Somos una empresa diferente, una cooperativa de socios trabajadores y consumidores, y son ellos a quienes ponemos en el centro de nuestro día a día. En este sentido, definimos estrategias y hacemos campañas de comunicación.

¿Cuál es el proyecto más apasionante o interesante en el que has participado?
Pues la verdad es que todos los días tengo retos apasionantes, sería imposible quedarme con sólo uno… así que siendo de Bilbao centro diré al menos dos.

El desarrollo del mundo bebé en las tiendas fue un acercamiento al comportamiento del consumidor que me entusiasmó. Trabajamos de la mano de una consultora, de proveedores líderes de esta categoría, con clientes y con la gente de tienda. La tienda es un trabajo duro pero muy enriquecedor. Te enseña mucho y es muy satisfactorio.

En una etapa más reciente he sido responsable de Marketing de Marca Propia, antes marca blanca. Nuestra marca lleva más de 35 años siendo más propia que blanca, tiene unos procesos de calidad muy exigentes y es pionera en muchos desarrollos de mejora nutricional. Pero como dicen en mi casa, además de serlo hay que parecerlo. En los últimos años hemos trabajado en hacer un packaging inteligente, simpático, que no confunda pero que sea diferente…. que sea un reflejo de nuestra personalidad. La verdad es que ver el resultado cada vez que voy a hacer la compra es una gozada, me siento muy orgullosa del resultado que sin duda es fruto del trabajo de un equipo de profesionales excepcionales. La verdad que ahí queda y encima ha recibido muchísimos reconocimientos nacionales e internacionales.

¿Cómo decidiste que querías dedicarte también a la docencia?
Pues surgió por casualidad. Tenía un amigo que daba clases en el GESCO que me llamó un día para ver si le hacía el favor de cubrirle un curso. Lo hice como favor y por probar, pero lo cierto es que me gustó, y de repente un día me llamaron desde la Cámara y bueno, la idea me encajó, pedí permiso en mi empresa y aquí estoy…

La verdad es que además de llevarme parte de vuestra energía, dar clases me ayuda a estar al día. Me obliga a leer por las noches para buscar cosas nuevas, tendencias y curiosidades que ayuden a fijar los conceptos teóricos que tratamos. Egoístamente, me viene muy bien y me lo paso genial.

¿Qué valor añadido aporta tu experiencia profesional a la asignatura Distribución Comercial?
Ya os habréis dado cuenta que no soy nada teórica. La accesibilidad a noticias del sector me permite encontrar numerosos casos prácticos con los que fijar los conceptos clave. Me encanta aprender de los fracasos, se aprende mucho de los errores, aunque si son de otro mejor.

Por último, ¿qué consejo darías a los estudiantes de la Escuela Universitaria en relación al futuro profesional?
Que disfrutéis con lo que hagáis.  Eso es algo que yo llevo a su máximo grado, tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta y eso es un arma de doble filo porque hay veces que se me junta el trabajo con el hobby y la dedicación es absoluta, pero mi recomendación es justo esa: que apostéis por trabajar en algo que os guste. La vida laboral es muy larga como para trabajar en algo que no te motive. Es difícil, normalmente en vez de elegir, nos eligen… pero yo os recomendaría que no dejéis de perseguir ese trabajo del que podáis decir: “no me importa levantarme de la cama temprano para ir a trabajar”.

Disfrutad laboralmente, porque el trabajo es una parte importante de la vida, y la vida hay que exprimirla al máximo…